CRECIMIENTO DE TARAPACA SEGÚN INACER Y EMPLEO

De acuerdo a al Índice de Actividad Económica Regional (INACER) de Tarapacá durante el primer trimestre del presente año se ha caracterizado por un crecimiento. Durante el periodo de enero a marzo la región tuvo un crecimiento del 3,5% en relación a igual periodo del 2016, apoyado por el aumento de la actividad del comercio, restaurantes, hoteles, minería, pesca industrial y artesanal favorecida esta última por la captura de anchoveta. En cambio, la construcción ha tenido un rendimiento menor en edificación habitacional y no habitacional. Además, el sector transporte presentó una disminución debido a la baja de carga terrestre, no obstante el tráfico de comunicaciones se vio aumentada. Sin embargo, con respecto al trimestre anterior (octubre a diciembre 2016) la actividad disminuyó en 1,1%.

Por otra parte, si se considera desde la perspectiva del empleo, en función de la encuesta realizada por el INE y analizada por rama de actividad económica durante los meses de diciembre a mayo existe una tendencia hacia un aumento del total de los empleados, en el trimestre de diciembre 2016 a febrero 2017 se tuvo 165,4 miles de personas y en el trimestre de marzo a mayo 2017 se alcanzó a 171,6 miles empleados. Los sectores que han aumentado la absorción de trabajo son la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca; la construcción se ha presentado también al alza en forma temporal, lo que se ha visto reforzado también por la demanda de empleo del sector inmobiliario.

El comercio experimentó un fuerte aumento en verano con una leve disminución desde febrero en adelante. El sector de transporte y almacenamiento ha aumentado el nivel de empleados, principalmente en los meses de febrero a mayo.

A pesar de lo anterior, la minería en términos de empleo ha disminuido, en el trimestre móvil de diciembre 2016 a febrero 2017 se tuvo 16, 6 miles de empleos, pero para el período de marzo a mayo 2017 se redujo a 14,8 miles.

La mayor capacidad de empleo ha sido impulsada por los sectores de agricultura y pesca, y construcción, y en parte el comercio. Pero en algunos sectores como la construcción debería tender a la disminución en los próximos meses por la menor autorización de metros cuadrados de permisos de construcción que se han tenido en los meses del presente año en relación al 2016, y el sector pesquero depende de la biomasa disponible y de las regulaciones de las vedas respectivas.

Héctor Varas M.

Iquique, Julio 8 de 2017

 

Potencialidad de la Minería Cuprífera en Tarapacá

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La Región de Tarapacá deberá enfrentar nuevos desafíos cuando los yacimientos mineros de cobre se agoten definitivamente, ¿la Región está preparada para ese gran acontecimiento? Fácil es recordar las depresiones económicas que tuvo esta zona después de la explotación de la plata y el salitre, una zona que se caracterizó por una gran carencia económica, que muchos recuerdan. En algún momento del futuro se tendrá que enfrentar este gran desafío estratégico regional.

Sin embargo, debemos estimar la cercanía de este escenario en función de la existencia de cobre en Tarapacá, este mineral que es usado en la industria manufacturera, eléctrica, electrónica, química, en la construcción de maquinarias y automóviles, y además como material bactericida con futuras potencialidades de uso que surgirán de las innovaciones de aleaciones con otros metales, aseguran su demanda futura.

En Tarapacá, en el período 2000 al 2015 no se han identificado nuevos yacimientos como ha ocurrido en la Zona Centro Norte del país como yacimientos de gran tamaño, Escondida Este y Pampa Escondida en Antofagasta; la Región de Atacama con siete yacimientos de cobre y dos de oro (Cerro Maricunga y Caspiche); la Región de Valparaíso con siete yacimientos de cobre, entre ellos Los Sulfatos.  Mocha sería la única excepción, de menor tamaño que los anteriores, ubicado en la Quebrada de Tarapacá que tendría por sobre los 4 millones de toneladas de cobre fino, más oro y molibdeno. Pero, cuyas características sería explotable con nuevas tecnologías que aún no se posee, deduciéndose el inicio de su explotación como incierto.

Por otra parte, se mantiene en espera la aprobación del estudio de impacto ambiental de Fase 2 de Quebrada Blanca, que posee una potencialidad de 240.000 toneladas de cobre y 8.000 toneladas de molibdeno anuales, cuya explotación duraría por 25 años, con una reserva de 1.260 millones de toneladas de mineral, implicando una inversión de 5000 millones de dólares y un impacto en el empleo inicial de 11.000 personas. Cerro Colorado posee autorización ambiental hasta 2023 y su cierre se prevía para el año 2016; no obstante, el yacimiento tendría potencialidades hasta el 2090 y está actualmente en venta.  Collahuasi, con una reserva de 3.254 millones de toneladas,   con una vida  estimada superior al año 2050, aunque existen antecedentes que tendría para 90 años más, dado que en recursos de mineral tendría 9.964 millones de toneladas.

 

Competitividad Logística de Tarapacá

Empresa Portuaria Iquique (EPI)

La actividad portuaria combinado con los servicios asociados a la Zona Franca son relevantes para la actividad económica de Tarapacá, especialmente para el empleo de la región. Hace algunas semanas atrás destacaba la disminución del nivel operacional del sistema de ZOFRI en ventas del sistema entre 2012 y 2016 del 23%.

Zona Franca

La zona franca es un centro de redistribución logística de productos que provienen principalmente de Asia con destinos a países del Cono Central de Sudamérica. Esto radica en comprar, transportar y realizar la actividad de porteo al mínimo costo posible aprovechando las innovaciones tecnológicas del trasporte marítimo y rodoviario, mediante la unitarización de cargas en contenedores. De esta manera, los empresarios ZOFRI transportan sus mercancías en contenedores llenos (Full Container Load) para desconsolidarlos y ofrecer un surtido de productos a los clientes del sistema franco al por mayor, a importadores de países vecinos como bolivianos, paraguayos y argentinos.

Para lograr mantener y mejorar la competitividad del sistema logístico se requieren al menos las siguientes condiciones:

El puerto debe seguir adaptándose a las innovaciones del transporte marítimo que se caracteriza por embarcaciones de mayor ancho (manga), longitud (eslora), calado (mts. de inmersión). Para ello, se debe resolver las restricciones que posee el sitio 4 para su expansión debido a los pecios (naves que habrían naufragados en 1894 y 1918) que son consideradas reliquias por el Consejo de Monumentos Nacionales, por la existencia probable de osamentas humanas relacionadas con familias emblemáticas de Iquique.

Licitar y construir un nuevo frente de atraque al oeste del molo existente que fue reconstruido por daños del terremoto.

Lograr que el sistema franco recepcione mercancías durante las 24 horas del día, para descongestionar el puerto y la ciudad.

Mejorar la accesibilidad vial al puerto y a los recintos de zona franca, y habilitar salidas de la ciudad con las modificaciones urbanas necesarias para transportar mercancías sobre dimensionadas.

Innovar en mejores soluciones para mejorar el transporte de camiones, en términos de máquinas y parque, que se desplazan desde puerto a zona franca, Alto Hospicio y a la frontera.

Potenciar el uso de antepuertos en Alto hospicio para descongestionar la ciudad de mercancías y contenedores.

Comportamiento de ventas ZOFRI

Para la mayoría de los iquiqueños tenemos consciencia que ZOFRI es relevante para la economía local, tal vez lo que percibimos es el mall, donde observamos gran cantidad de vehículos y personas que compran productos de consumo. No obstante, el mall solo registra el 10% de ventas total del sistema y para interiorizarnos más, es necesario ver como se ha comportado en términos de gestión operacional el sistema.

A nivel general, el sistema está experimentando un comportamiento de disminución de sus ventas y compras desde 2012, año que logró vender la suma de US$ 4.287 millones, éste fue un año dorado por registrar el mayor volumen de ventas desde 2008 al 2016.  Las ventas de 2016 fueron de US$ 3.283 millones, experimentando una reducción del 23% en relación al año 2012. Frente a esta disminución general, es interesante ver el comportamiento de los rubros para determinar los que han sido dinámicos en crecimiento, estáticos y los que han decrecido.

Se puede identificar que los rubros que presentan un mayor dinamismo son: Productos electrónicos, textil y joyería con un crecimiento del 17,20%, 8,09% y 200%, respectivamente.

Los sectores más estáticos que no experimentaron variación de ventas significativas entre los años 2012 y 2016, son: Vestimentas (0,46%), calzados (-1,85%), bicicletas y cigarrillos (0%).

El resto de los rubros han decrecido, liderando en caída los siguientes: Aquellos que abastecen al mercado industrial tales como: productos químicos (- 84,85%), combustible y lubricantes (- 59,15%), insumos industriales (- 45,45%), maquinarias y equipos (-37,70%), materiales de construcción (-31,75%) y neumáticos (- 54,74%); tal vez este último no sea exclusivamente industrial sino que también podría ser parte del consumo.

Lamentablemente, los rubros industriales han experimentado caídas en sus ventas que superan al comportamiento del Sistema Franco. Es importante identificar las posibles causas de esta baja en ventas. Los mercados de destinos de ZOFRI registran que el Producto Bruto de Bolivia para el periodo en análisis creció cercano al 5% anual, Paraguay alrededor del 3% y Brasil con decrecimiento en los últimos años, pudiendo haber afectado la hegemonía brasileña a las ventas de rubros industriales de zona franca, agregándose la disminución de la actividad económica que ha tenido Tarapacá.